Saturday, December 31, 2005

"Título"

Ando falta de ganas de escribir. No de inspiración, porque a diario me invento historias o reflexiono sobre trivialidades y pienso "esto lo escribiré en el blog", pero luego me da flojera. Aparte como que ya se me está pasando la novedad del blog.

Hace poco me encontré con un ex. Platicamos de su vida, de la mía, de Marco y de mi virginidad.

Este ex fue mi primer novio. Seis años mayor que yo. Con un divorcio y una hija. Yo tenía 19 años y nada de experiencia. Siempre me respetó y cuando se quería poner más cachondo a mí me daba miedo y él se detenía. Era cuando tenía miedo del sexo. Luego lo corté, pero siempre mantuvimos contacto. Él queriendo que yo regresara con él y yo usándolo para sentirme deseada cuando nadie me hacía caso.

Cuando empezé a descubrir mi sexualidad lo comentaba con él. Y sigo haciéndolo. Saber que le excita y se muere de celos me hace sentir bien. Sobre todo cuando tomo la actitud de disfrutoelsexoperonoeslomaximoparami. A partir de esto empezó a "desear ser el primero en mi vida". ¿Cómo lo sé? porque él me lo dijo.

Me insistía. Me describía lo que quería hacerme. Casi alababa cada parte de mi cuerpo. Incluso tuvimos cybersexo... y fue MUY bueno. Y así fué hasta que me harté de tanta insistencia y me empezó el remordimiento de sólo estar jugando con él.

Luego volvimos a tener contacto. Me contó de sus relaciones (incluso conocí a una de ellas) y yo le conté de Marco, de nuestros "avances" y finalmente de "mi primera vez". Algunas veces me aconseja y otras yo lo aconsejo a él. Hasta se puede decir que somos como amigos.

Me contó que envidiaba a Marco porque él "se llevó" algo que había deseado mucho. Es decir, mi "virginidad". "Mi himen" lo corregí. Luego me dijo que qué bueno que había sido Marco y no él El Primero... porque había aprendido a respetarme tanto que no se merecía eso de mí. Que no era "digno". Pero que ahora que ya no soy virgen pide "turno".

Tuve que aguantarme la risa. Tomar actitud despreocupada. Y decirle "cuando corte con Marco te digo y vemos si me animo a que tú sigas".

Me pareció mala onda decirle "jamás en la vida cogería contigo", porque aunque esté medio loco se ha portado bien conmigo. Y si coge como lo hace en el sexo cibernético, sí le doy varios turnos, pero ¡Qué miedo!.

Aunque a veces me aburra la forma en que Marco y yo lo hacemos, prefiero un sexo regular y peleas por no recibir abrazos y besitos a un sexo muy, muy bueno, pero con alguien que casi le pone un altar mi "santo himen mártir" y con el que ya ví que no funcionó al relación.

Feliz Año 2006.

Wednesday, December 21, 2005

Interior

Ni de parranda ni muerta. Sólo desobligada.

Por fin Marco y yo tenemos vacaciones. Ya nos fuimos de compras por la Navidad. Odio ir de compras en estas fechas. Siempre termino estresada por casi arrancarle la ropa y cosas de las manos a los demás depredadores. En fin.

La ropa interior fue lo que me salvó de matar gente. No sé cómo no me dí cuenta antes, pero Marco tiene cierta fascinación por la lencería. Debí haberme fijado en que le gustaba verme vestirme sólo para volver a desvestirme. O de que mi tanga favorita desapareció (espero que no se la ponga) o de las veces en que me dejaba la ropa al cogerme. Este fin de semana, Marco parecía niño en dulcería cuando llegamos al departamento de lencería.

Necesitaba ropa interior. Procuro comprarla bonita, sí, pero no TAN bonita que no sea cómoda traerla todo el día. La ropa que me regaló es para cuando sabes que no la traerás mucho tiempo.

Roja, negra, rosa, blanco y beige. Sostenes, tangas, boxers de encaje y baby doll. Lo bueno fue que yo no pagué. Lo mejor fue que se la modelé en casa. Lo peor fue sentirme tan expuesta.

Lo hemos hecho en lugares semipúblicos, frente al espejo, con la luz prendida, a plena luz del día e incluso masturbándome, pero el que me viera con esa ropa y yo caminando por la habitación sólo con un baby doll blanco y tanga rosa y zapatos de tacón de aguja me dió vergüenza.

No soy una modelo. Jamás lo seré. Ni de zapatos, para acabar pronto. NO tengo el físico que se necesita para esa ocupación y nunca lo tendré. Pero me siento más cómoda desnuda que con el boxer de encaje color beige. Siento que sale La Lonja Maldita, el grupo de vellos que se escondió de la depilada, las estrías... y todo lo demás.

Marco no notó mi nerviosismo. Así como tampoco mis defectos físicos... o fingió no verlos en ese momento, porque después me dijo "No te preocupes. Tienes muy bonito cuerpo y la celulitis si no te fijas no se nota".

Muchachos, el día que le regalen lencería a su pareja deshánganse en elogios, y no se les ocurra mencionar los defectos si no quieren que la ropa se quede "sin estrenar".

Thursday, December 01, 2005

"Nose"

Soy una mujer de narices. Es decir, que me fijo en la nariz de los hombres antes de fijarme en sus piernas, pompas, ojos, “bulto” o manos. Creí que era rara hasta que una amiga me dijo que se fijaba en lo mismo. Ahora pienso que somos dos raras, en fin.

Me gustan las narices rectas. La forma típica. No puntiagudas, más bien romas. Con las fosas nasales como triangulitos y las aletas ligeramente redondeadas, no rectas. Tampoco me gustan aguileñas, respingadas o de esas narices que no tienen esa depresión entre los ojos.

¿Por qué la nariz? No lo sé ¿Será porque es el punto central de la cara? A lo mejor, pero no lo sé a ciencia cierta. Sólo sé que me puede encantar una nariz bien formada.

Me encanta besar la nariz de mi hombre. Besar su frente, bajar por su nariz hasta la punta y llegar a sus labios… y seguir más abajo si se presta la ocasión.

Me fascina sentir en mi cuerpo el aire que sale de su nariz cuando se agita o cuando suspira en mi nuca. La sensación que me estremece cuando huele mi cuello y mi escote y cómo me enloquece cuando hurga con ella en mi sexo.

Desgraciadamente la nariz de Marco no es bonita. Es muy ancha. La estoy aprendiendo a querer… más que nada cómo hace lo último que menciono.