Friday, November 04, 2005

Para que no te preocupes

Qué impresión me llevé cuando Marco me dijo: “mejor vamos a abrazarnos un ratito”.

Ese día me había puesto ropa interior sexy. Ropa fácilmente quitable y me había arreglado y perfumado toda. Todo estaba listo para una buena sesión de sexo. Ya teníamos una semana sin por lo menos un fajecito y ya estaba necesitada de “amor”.

Entonces, el que Marco saliera con esa respuesta a mis besos y arrumacos me sacó mucho de onda.

Lo abracé pero no dejé de pensar sobre qué estaría pasando. Desde que a lo mejor estaba cansado o que ya no le gustaba o tenía a otra. ¡Y el verlo dormido tan plácidamente me confundía aún más!

Luego se despertó, se levantó, despidió y se fue. Y yo me quedé tan desconcertada. Traté de calmarme pensando en que a lo mejor había tenido mucho trabajo y estaba cansado… pero una vocecita en mi cabeza me recordó que en esas ocasiones siempre acepta por lo menos una mamada. Y ESTA vez ya llevábamos una semana sin coger.

No soy una adicta al sexo. Simplemente me gusta mucho. Y puedo hacerlo. Así que quiero hacerlo cada que quiera y pueda antes de que pase algo que me impida disfrutar a gusto mi sexualidad.

Pero el que te rechacen es un golpe directo a tu ego… eso sin mencionar tu salud mental.

Como mujer siempre ando “viendo moros con tranchete” en todos lados. Trato de controlarme pero a veces es imposible. Trato de pensar que la del problema no soy yo, pero el que no me haya dicho nada sobre algún contratiempo o problema que tuviera me puso muy nerviosa.

Me deshice la cabeza en pensamientos fatalistas. “Ya no le gusto”; “tiene otra”; “Estoy gorda”; “Ya se aburrió”. Me puse muy paranoica.

Decidí hacer otro intento. Preparé una atmósfera adecuada. Quesito, vino y galletas, música, luz tenue y yo con esa batita que le gusta tanto. Me le acerqué y mientras besaba sus orejas le pregunté, con la voz más sexy que pude: “¿hoy también sólo nos abrazaremos?”. Afortunadamente me dijo que no y logré tener el sexo que tanto deseaba. Aunque lo noté algo distraído. El que se haya quedado dormido inmediatamente después de terminar y dejarme con ganas de más me puso histérica. Como quiera esperé al día siguiente y me dormí como pude.

Cuando me quiso despertar con besos y caricias para volver a coger sólo logró que explotara la bomba. Le hice todas las preguntas que me hice yo. Le dije que no entendía cómo es que de un tiempo acá sólo quisiera abrazarme o tener sexo “regular” si antes buscaba cada ocasión para tocarme y el sexo siempre, o casi siempre, era para dejarnos muy cansados y satisfechos. Terminé preguntándole, en el colmo de la histeria, que si tenía otra que mejor me dijera.

Y él, tan tranquilo que casi lo golpeo, me responde que tenía muchas presiones en el trabajo. Que se le ha cargado todo. Que tiene unas deudas atrasadas y está viendo cómo ponerse al corriente. Y que hasta a su carro le anda fallando no sé qué cosa. Obviamente yo pregunto que por qué no me dijo eso desde antes. Y su respuesta: “para no preocuparte, mi amor”.

¡Por Dios santo! No me dijo nada de eso y yo comiéndome la cabeza con otras cosas. Me PREOCUPÓ mucho.

No entiendo por qué los hombres (o por lo menos Marco) no dicen las cosas que les preocupan. Tampoco quiero que me convierta en su psicóloga, claro, pero saber qué le pasa y qué le preocupa para ver en qué puedo ayudarlo o por lo menos para saber que el problema no es conmigo me haría sentir mucho mejor.

Las mujeres tenemos fama (y bien ganada) de ser muy curiosas y andar queriendo atar cabos en dónde no hay nada qué atar. Así que hombres, por favor, un poquito de comunicación no estaría nada mal. Hasta podrían conseguir un rato de sexo en el que ustedes no tuvieran qué hacer nada y sólo recibir.

4 Comments:

Blogger Prometeo said...

Me fascinó tu blog. No lo creeras pero no se me habia ocurrido compartir anecdotas sexuales, lo haré de ahora en adelante.

Y respecto a tu chico que no quiere coger por presiones...no te PRE-Ocupes. es raro MUUUY raro, pero pasa que a veces pensemos con la cabeza grande antes que con la chiquita.

4:12 PM  
Anonymous Ñiña said...

Te comprendo XD Espero que no vuelvas a tener problemas con eso y que de ahora en delante, él comprenda que puede contarte sus preocupaciones ^^

5:51 PM  
Blogger Sade Lover Alive said...

que divertido... en serio... que divertido... muchas veces es cierto que uno ni cuenta se da de lo mucho que las preocupa por no querer preocuparlas... pero lo cierto es que también a veces uno necesita ese apapachito bonito que es un simple abrazo sin necesidad de sexo... tal vez eso le paso.

Tenía mucho de no entrar a leerte... que gusto me dá!! tu blog se me sigue haciendo genial.

Ahí seguimos en contacto.

4:48 AM  
Anonymous Anonymous said...

A mí me pasó!!! Es más, todavía me pasa... Se lo he dicho de mil maneras y ya no sé qué hacer para que me haga el amor... Amo tener sexo, me encanta y si fuera por mí lo haría todos los días... Si me considero adicta, ninfómana... Y desde pequeña esa sensación, la misma que describes en otro post, me ha encantado! Masturbarme, pasar mis manos por todo mi cuerpo me encanta!!

5:21 PM  

Post a Comment

<< Home